Se presenta el estudio 'Impactos de las universidades públicas catalanas en la sociedad'

El presidente de la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP) y rector de la UB, Dídac Ramírez, el consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y el presidente de CatalunyaCaixa, Manel Rosell, han presentado en La Pedrera, sede de la Obra Social de CX, el estudio Impactos de las universidades públicas catalanas e la sociedad, (www.universitat-societat.cat) que analiza por primera vez conjuntamente la actividad de las ocho universidades públicas catalanas y su repercusión en la sociedad y la economía del país. Se ofrecen los principales datos y magnitudes del sistema universitario público catalán y se comparan con datos del conjunto del Estado, de la UE y otros países y sistemas universitarios; además, el análisis se ilustra con ejemplos concretos de actividades y servicios que están llevando a cabo las universidades catalanas en múltiples ámbitos. Así se hace patente el alto impacto y valor añadido que las universidades aportan en el territorio, ya sea por la vía de la formación y el capital humano, ya sea mediante la búsqueda científica, el desarrollo social y cultural o la innovación y el progreso económico.


Una de las cifras del estudio que indican la tarea realizada por las universidades durante los últimos años es el aspecto en que estas instituciones funcionan como ascensor social. En este sentido, la proporción actual en Cataluña de estudiantes de educación superior los padres de los cuales no tienen formación universitaria es del 40 %, la cifra más alta de la OCDE. Desde el punto de vista de género, si en 1973 las mujeres representaban un 37 % de las aulas, en 2010 el porcentaje era del 54 %. Actualmente el porcentaje de acceso a la universidad de cada generación de jóvenes se sitúa entorno al 40 %, uno de los porcentajes más altos de la OCDE. Por otro lado, también en comparación con Europa, se constata que el gasto público en becas y ayudas a los estudiantes es muy baja, de un 8,2 % frente a la media de la OCDE, un 17,3 %. En Cataluña, el 80 % de los jóvenes estudia sin ayudas, un porcentaje muy superior al de los países europeos más avanzados.


En cuanto a la formación continuada, un buen indicador es que en 2004 el 75 % de los graduados continuaban cursando algún estudio a las universidades públicas catalanas. Justo es decir que la tasa de ocupación de los graduados universitarios está alrededor del 80 %, casi treinta puntos por encima del total de la población. En el caso del doctorado, en que las universidades catalanas son líderes en programas de calidad, se constatan las dificultades para la ocupación de los doctores en el sector privado (la inserción laboral de los doctores a las empresas es del 16 % frente al 44 % de los Estados Unidos).


En el ámbito de la investigación, el estudio apunta que si consideramos el número de citaciones de los documentos publicados, las universidades públicas catalanas tienen un impacto científico del 1,4 %, un 35 % por encima de la media mundial. Si junto con el impacto se mide la eficiencia (publicaciones por investigador en función de los recursos), el sistema universitario público catalán se sitúa por encima de la media europea y es equiparable al de países como por ejemplo Bélgica, Alemania y los Países Bajos. Otros datos del informe son que las universidades públicas catalanas tienen 684 grupos de búsqueda consolidados y nutren la masa crítica de investigadores necesaria para los centros de investigación de la Generalitat. Igualmente, el informe hace patente que en Cataluña las universidades son la principal estructura del país en la obtención de recursos procedentes de los programes marco de I+D de la Unión Europea.


En cuanto al desarrollo social y cultural, el estudio señala que el nivel de estudios más elevado se corresponde con ciudadanos con una mayor participación cívica y política, y constata el aumento de la tolerancia y del consumo cultural. También se remarca que las universidades públicas catalanas han contribuido al estudio y el fomento de la lengua, la cultura y la nación catalanas.


Respecto a la innovación y el progreso económico, el estudio señala como indicador de la colaboración con las empresas y la transferencia de conocimiento el hecho que en 2009 las universidades públicas presenciales catalanas facturaron a las empresas un total de 125,7 millones de euros en concepto de servicios técnicos y estudios especializados realizados durante el año anterior. El 2009 había más de dos mil empresas innovadoras y de base tecnológica en los parques científicos catalanes, de las cuales, el 81 % eran empresas pequeñas y microempresas. El 2008 las universidades públicas catalanas crearon veintiuna empresas spin-off; y el incremento de un 89 % de las solicitudes de patentes entre los años 2000 y 2009 situó Cataluña en el grupo de países con mayor proporción de solicitudes mundiales de patentes desde el sector universitario. Además de los beneficios que pueden tener la investigación y la formación de capital humano sobre la economía del país a largo plazo, el estudio también señala que el impacto inmediato, a corto plazo, de las universidades públicas catalanas sobre la economía del país se sitúa en el entorno de un 0,6 % del PIB de Cataluña, y un 1 % si contabilizamos las instituciones vinculadas. En este sentido, las universidades públicas catalanas generan más de cuarenta mil puestos de trabajo directos, el 1,1 % del total de puestos de trabajo del tejido económico catalán.


Encontraréis el estudio en: www.universitat-societat.cat

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